Llegué con una carpeta llena de PDFs y ninguna idea de por dónde empezar. Lo que me sirvió de verdad fue la ficha de tres campos: cita, contexto y para qué la voy a usar. Ahora vuelvo a una fuente seis meses después y sé exactamente por qué la guardé.
Renata Olvera
Periodista freelance, Veracruz
El taller de estructuras me obligó a rehacer un reportaje entero. Dolió, pero el texto pasó de ser una lista de datos a algo que se puede leer de corrido. Sigo usando el esquema por capas cuando el tema se pone técnico.
Iván Cordero
Editor de contenidos, Campeche
Lo que más agradezco es que nadie intentó borrar mi manera de escribir. Me marcaban dónde se caía el argumento y me dejaban decidir cómo levantarlo. Esa diferencia se nota en los textos que entrego ahora.
Marisol Aguirre
Investigadora y ensayista, Ciudad de México